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Berlín

Actualizado: 3 feb 2024


¡Hola a todos y bienvenidos a Berlín!

Llegamos a la tercera parada de nuestro Interrail: Berlín, la ciudad que respira historia, y que precisamente por eso, muchos edificios no son tan antiguos. Aún así, cada paso en esta ciudad es un viaje en el tiempo.



8 de Julio de 2023

 

Cuando llegamos a Berlin por la mañana a la estación Berlin Südkreuz, fuimos a dejar nuestras mochilas a unas taquillas para poder ir a visitar Berlín cómodas.


Para empezar, lo primero que hicimos fue ir a una plaza donde podíamos ver un edificio que era el Ayuntamiento rojo de Berlín, situado en el distrito de Mitte. El edificio sirve como sede del alcalde y del gobierno del estado federado de Berlín. El nombre de Rotes Rathaus procede del color rojo de los ladrillos de su fachada. 

De fondo también se podría ver el Fernsehturm berlin. Esto es una torre de 368m de altura que contiene un mirador a 203m y un restaurante giratorio a 207m.

Mis amigas y yo queríamos subir al mirador, pero al final no subimos. Aún así, os dejo aquí el precio por si estáis interesados. El precio para subir es de unos 25 euros.

Al acercarnos, llegamos a la plaza donde se encuentra esta torre y, además, la Fuente de Neptuno.


















Después nos dirigimos hacia la zona del Lustgarten, que es un parque situado en la Isla de los Museos, cerca del antiguo Palacio Real de Berlín, del que formaba parte originalmente. Este parque, en otros momentos de la historia se ha usado como campo de desfiles o como un lugar para mítines masivos. Actualmente es un parque público. Enfrente de este parque está la Catedral de Berlín y a los lados dos museos.

Como dato curioso, cabe resaltar que la parte derecha de la Catedral está en obras. 

El motivo de esto es porque durante la Segunda Guerra Mundial, el templo quedó seriamente dañado por los bombardeos. Hasta 1975, fecha en la que comenzaron los trabajos de reconstrucción, se había colocado un techo provisional para proteger el interior. Estos trabajos finalizaron en 1993 con un nuevo diseño de la parte superior más simple y de menor altura que el original. 

Aún con estos inconvenientes, la catedral es impresionante. LA entrada a esta cuesta dinero pero sobre las 18 hay una misa para la cual la entrada es libre, por lo que si vais a esta hora no hay que pagar entrada para entrar.




Cuando seguimos caminando un poco, nos encontramos con el Berliner Kunstmarkt an der Museumsinsel. Es un mercado de arte al aire libre que se celebra todos los fines de semana, así como en días festivos autorizados. El mercado presenta una amplia gama de obras de arte y artesanías de artistas y artesanos locales e internacionales. Este mercado está abierto de 11:00 a 17:00 horas. Los productos que puedes encontrar en este mercado son pinturas, fotografías, esculturas, joyas, cerámica, vidrio, textiles y mucho más. 



Estuvimos paseando un rato admirando las obras de arte y después fuimos a comer. 

Mientras comíamos pudimos disfrutar de la música de fondo que un grupo de músicos estában tocando.


Después de esto, nos paseamos por Alexanderplatz, donde pudimos ver el Reloj Mundial de Berlín. Es un reloj que al leer las marcas en su rotonda de metal, se puede determinar la hora actual en 148 ciudades importantes de todo el mundo.




Como estábamos muy cansadas y teníamos ganas de llegar a un hotel después de tres días, decidimos que la mejor opción era ir a hacer el check-in en el hotel, descansar un poco y ducharnos. 

Después de ducharnos y prepararnos, fuimos a dar una vuelta. Primero pasamos por el Berliner Shloss, que es el Palacio Real de Berlín, que está situado en el centro de la ciudad y nuestra intención para después era visitar la Puerta de Brandenburgo. Esto lo pudimos visitar pero desde un poco más lejos. El motivo de esto es porque justamente ese día había una rave (Rave The Planet). Esta estaba dedicada al espíritu y la cultura de la música electrónica y su objetivo era promover y preservar la cultura techno, así como crear conciencia sobre importantes cuestiones sociales y medioambientales. Nos unimos a todos aquellos que estaban ahí y nos lo pasamos muy bien. Además, también habían chiringuitos con comida para cenar.



Para cenar, nosotras compramos lo que cada una quería y fuimos a cenar en frente de la Plaza de la República. Esta es una plaza enorme que esta cubierta toda de hierba y algunos árboles, por lo que nos sentamos en la hierba y empezamos a cenar y a hablar.

Nos quedamos un rato bastante largo y, cuando ya creíamos que era hora de irnos al hotel, fuimos paseando.




9 de Julio de 2023

 


Al día siguiente, lo primero que hicimos fue ir al East Side Gallery. Esto es una galería de arte al aire libre situada sobre una sección de 1316 metros en la cara este del muro de Berlín, que fueron salvados del derribo con dicha finalidad. Fue en este momento donde echamos a faltar un guía para poder situar toda la historia de lo que había pasado a aquello que estábamos viendo, por lo que se nos ocurrió la idea de poner un Podcast donde lo explicara.





Después de haber recorrido varía parte del Muro de Berlín y haber visto aquellas obras más famosas del muro, como leña obra del beso, fuimos a ver el monumento a los Judíos de Europa asesinados. El monumento consta de un campo de estelas de 19.000 m2 con 2.711 cubos de hormigón y un Centro de Información. Las estelas fueron diseñadas para producir una atmósfera “incómoda y confusa”. Así, el monumento busca representar un sistema teóricamente ordenado que ha “perdido contacto con la razón humana. El diseño también representa una aproximación radical al concepto tradicional de monumento funerario.

En nuestra opinión, el monumento cumple con su función, ya que una vez te metes ahí dentro sí que es algo confuso un poco desagradable. Como las estelas están muy altas y hay tantas, te sientes como si estuvieras dentro de un laberinto, hasta que porfin avanzas y consigues salir.




Después fuimos al Museo Judío de Berlín. Este es uno de los museos más grandes de Europa, y es verdad, ya que al principio nos perdímos y tuvimos que preguntar por dónde teníamos que ir. La entrada es gratuita. Estuvimos un rato viendo el museo y leyendo algunas cosas que nos parecían interesantes de la exhibición.




Cuando consideramos que ya nos teníamos que ir, cogimos el bus y nos fuimos a por nuestras cosas, que habíamos dejado en una tienda, ya que por la mañana tuvimos que hacer el check-out del hotel.


Cuando fuimos a la estación, llegamos con antelación, por lo que miramos en qué vía salía nuestro tren y nos sentamos estar un rato con el móvil hasta que llegara la hora y, cuando llegó, nuestro tren no pasaba, por lo que nos extrañamos bastante. Lo que nos pasó es que no volvimos a mirar la vía del tren, ya que como ya la habíamos mirado al principio nos confiamos y pensamos que no la iban a cambiar. Bueno, pues el tren se fue delante de nuestra cara y no nos dimos cuenta.

Por lo tanto, el consejo que os doy es que vayáis mirando en qué vía sale vuestro tren de vez en cuando, ya que lo pueden cambiar. 

A nosotras, como no salía un tren hasta el día siguiente, tuvimos que pagar 70 euros de bus para poder ir al siguiente destino sin perder mucho tiempo ni una noche de hotel en Praga.


PD: En la foto salimos contentas pero en la realidad no lo estábamos tanto, ya que acabábamos de perder 70 euros.




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